En archē ēn ho lógos

Y al final se hizo un blog…

 

Quienes tienen la mala suerte de hablar conmigo más o menos a menudo saben ya a estas alturas que soy lo que se conoce en lenguaje técnico como “un maldito brasas”. Siendo la típica persona que te consigue colar en una charla entre cervezas algún dato absurdo sobre algún oscuro territorio tardomedieval o sobre la industrialización de la sardina en lata, hace años un selecto grupo de ciudadanos unió fuerzas para encerrarme en el oscuro sótano donde vivo desde hace 36 años.

Por suerte alguno de mis vecinos se dejó el wifi sin contraseña y gracias a ello he encontrado una herramienta más poderosa para atormentar a la población.

Ahora doy un pasito sin pretensiones y empiezo a dejar por escrito algunas de esas cosas que me ocupan la cabeza. No me considero experto en nada, aunque intento parecerlo con la esperanza de que algún día se me pegue algo. Como se supone que mi mundo es la arquitectura y el urbanismo escribiré principalmente sobre eso, pero es probable que ocasionales salidas de todo hagan aparición.

No miento nunca a sabiendas en estos textos pero es probable que me equivoque en cosas, y también que el lector no coincida con mi interpretación de la realidad. Las opiniones razonables y educadas son muy bienvenidas en los comentarios, y soy el tipo de persona a la que es posible convencer de algo (con paciencia).

Nadie se lee nunca las entradas de “Hello World!”, pero si has llegado hasta aquí te doy las gracias y espero que con tu apoyo este proyecto llegue a convertirse en una lectura agradable.

Vayan por la sombra,

 

2 opiniones en “En archē ēn ho lógos”

  1. Precisamente “un maldito brasas” es lo mejor que puede tener un blog, pozo infinito que llenar. Mucho ánimo y al menos, deje en algún sitio nombre por el que llamarle.

    Un saludo

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