Ciudades coloniales europeas en Asia

 

 

El fenómeno colonial en Oriente

A principios del siglo XV comenzó a desarrollarse en Europa un creciente interés por los territorios lejanos de Oriente. Un importante impulso expansionista llevó a las diferentes naciones a buscar sus propias rutas hacia el este, buscando enriquecerse y agrandar los territorios de cada país. Siguiendo el camino abierto por los portugueses, las otras coronas europeas exploraron, comerciaron y se establecieron a lo largo y ancho de toda Asia, en una agresiva campaña que llevo a la forja de grandes imperios coloniales que abarcaban centenares de colonias y que llegaría a su fin en un proceso de descolonización, muchas veces traumático, llevado a cabo a lo largo del siglo XX.

Las legendarias riquezas de más allá del Mediterraneo atrajeron a muchos, cada uno por un camino diferente. Ya fuese bordeando África, cruzando Persia, conquistando la Estepa o circunnavegando el globo, la apuesta fue decidida.

Este intenso movimiento dejó en las tierras descubiertas una profunda huella a todos los niveles allí donde los europeos se establecieron, llevando su lengua, su cultura y sus estructuras sociales. La actuación de los colonizadores no fue siempre igual y desde nuestros códigos morales en muchas ocasiones sería francamente reprobable, cuando no criminal.

Pero ya fuese para conquistar, evangelizar, guerrear o para huir de un mundo cruel buscando una nueva vida, la magnitud de los cambios que comenzaron es difícil de exagerar. Aquí y allá se fundaron ciudades, se construyeron fuertes y castillos o se conquistaron núcleos ya existentes. Como nexo entre estos dos mundos estas colonias reflejan todas las peculiaridades de este período.

Echemos un breve vistazo panorámico a ver que nos encontramos.

Para entender el desarrollo de fenómeno colonizador, es preciso trazar una somera perspectiva del contexto histórico, social y económico de la Europa de la época.

La relación comercial de Oriente con Occidente data de tiempos ancestrales, pero en los últimos siglos estas rutas estaban siendo monopolizadas por las naciones musulmanas. Entre los siglos XIII y XIV las invasiones mongolas dotaron de una precaria estabilización a las grandes extensiones de terreno de Asia central y abrieron el comercio. Los viajes de Marco Polo, aunque en ninguna forma los primeros, despertaron interés por las lejanas tierras de Catay.

Sin embargo, en el siglo XV varios acontecimientos iban a cambiar la situación radicalmente. En el este, un Imperio Otomano en auge toma Constantinopla en 1453, cerrando las rutas comerciales europeas y difundiendo importantes cantidades de conocimientos clásicos debido a los estudiosos bizantinos emigrados. Esto contribuirá al desarrollo del renacimiento, y permitirá a los europeos hacerse una idea de los conocimientos geográficos de griegos y romanos.

Paralelamente, en la península Ibérica está llegando a su fin la reconquista después de ocho siglos, lo cual deja a los conquistadores en una situación “ociosa”, en la que se resuelve continuar la reconquista de la manera más lógica: extendiéndose por el norte de África. Mezcla de conquista, empresa comercial, evangelización y aventura, la huella que dejó la naciente nación española en 100 años excede en mucho lo que se podría esperar de un territorio con más bien poca población.

Nuevas tecnologías en la construcción de navíos y en los instrumentos de navegación permiten aventurarse en mares exteriores.

La corona de Portugal como la de Castilla y la de Aragón trazan planes de expansión, que toman rumbos diferentes en cada caso.

Así es como los navegantes portugueses, encabezados por Enrique el Navegante, llegan a Azores y a Madeira y comienzan a explorar la costa africana. Buscando el paso marítimo a Oriente dejaron atrás el cabo Bojador en 1434, y en 1487 Bartolomé Díaz dobló el Cabo de Buena Esperanza.

En 1498, Vasco da Gama tocaba tierras Indias, dando comienzo a la historia del Colonialismo europeo en Oriente.

 

El Imperio Portugués: pioneros en Oriente

La Corona de Portugal comenzó sus exploraciones a lo largo del siglo XV con pretextos como la evangelización de los infieles, y también la expansión del comercio y el descubrimiento de nuevos territorios. Exploró toda la costa africana a lo largo del siglo, fundando colonias y explotaciones. En 1498 Vasco da Gama llegó a la India, al territorio que hoy forma el estado de Kerala.

Así, el primer emplazamiento europeo en Asia fue Cochín, fundada en 1502. A partir de ahí, exploraron y colonizaron Madagascar, Ceilán o el resto de lo que luego sería conocido como India portuguesa.

A lo largo de todo este siglo XVI, los portugueses controlaron y monopolizaron el comercio en Oriente y se expandieron en consecuencia, dando lugar a muchas colonias y emplazamientos distribuidas por toda Asia, desde las que ejercieron su dominio durante el siglo XVI, hasta el declive del imperio y la pérdida de muchas de estas.

Las ciudades portuguesas

La expansión de Portugal tiene un fin meramente comercial, así que la historia de los asentamientos portugueses es una historia de lugares de intercambio.

Estos se realizaban, fundamentalmente, de tres maneras: directamente desde los barcos hasta el puerto, mediante los puestos comerciales que mantenían en muchas colonias, o en la propia ciudad en los casos en los que la presencia portuguesa en tierra era relevante. El largo camino de descubrimientos a los largo de África no había resultado fácil pues este continente presenta en amplias zonas una costa muy compleja, con junglas impenetrables en esa época para los europeos, escasos puertos naturales y densa población local hostil.

De esta manera, la mayoría de las ciudades portuguesas fueron simples puntos de reabastecimiento para la flota, feitorias o fuertes militares para mantener el control de una zona. En general, el esfuerzo urbano es mínimo en tanto a labores de planificación y edificación, siendo Goa la excepción a esto último.

A grandes rasgos se confirma el hecho de que las naciones europeas tendía a desarrollar en las colonias los mismos sistemas que regían en la metrópolis de origen. En este caso, Lisboa es una ciudad que conserva un trazado medieval durante mucho tiempo, sin ninguna reforma durante el período renacentista. No fue hasta el terremoto de 1755, que destruyó toda la ciudad y mató a cerca de 90 000 personas, que la ciudad se plantearía la construcción de un barrio siguiendo directrices modernas: calles rectilíneas, plazas… todo bajo las órdenes del Marqués de Pombal.

Lisboa antes del terremoto. Un follón de ciudad.

 

Goa

En 1510, Alfonso de Alburquerque derrotó a las tropas de los gobernantes del estado de Goa y tomó posesión de la región para controlar el comercio de especies. Con el tiempo, Goa se desarrollaría y sería la capital de las posesiones portuguesas de ultramar.

Como consecuencia de esta importancia dentro del imperio, sede del virrey de Portugal y punto central del comercio, Goa supone la excepción entre las colonias tipo de los portugueses, en el sentido de ciudad con un cierto calibre e importancia. Hacia 1600 Goa llego a tener un tamaño superior a ciudades como Lisboa o Londres, y en ella se llevó a cabo una arquitectura monumentalista de rasgos portugueses.

La ciudad tenía calles dedicadas al comercio concreto de diferentes artículos, como seda china o perlas de Bahréin, pero no creció siguiendo un plan urbanístico definido, sino como mucho unas ligeras directrices.

Paralelamente al del propio imperio portugués la que fue llamada en su momento “Goa Dourada” comenzó a perder importancia en el siglo XVII. Diversas epidemias azotaron la ciudad, y la población comenzó a emigrar huyendo de la inquisición.

En 1700, la población de Goa era de 17 000 habitantes, y en 1775, de 1 500, desde una población máxima de casi 200 000.

Goa, primera ciudad occidental en Asia. 1550

En 1843, la capital de las colonias portuguesas se trasladó a la ciudad vecina de Nova Goa, hoy Panaji. A día de hoy el estado de Goa es uno de los menos poblados de la India, y las ruinas de la ciudad de Goa Vella pertenecen a una especie de ciudad fantasma.

Malaca

Desde su base en Goa, los descubridores portugueses expandieron sus posesiones por todo Oriente.

Uno de los enclaves conquistados fue la ciudad de Malaca, tomada por Alfonso de Alburquerque con apenas mil hombres en 1511.

Esta ciudad ocupa una posición muy importante en el control del comercio que transcurre por los estrechos de Malaca, y los portugueses construyeron en ella una importante fortaleza a tal efecto, pero no parecen haberse preocupado demasiado de la propia ciudad.

En 1641 siguió el camino de tantas otras colonias portuguesas y fue capturada por los holandeses.

La fortaleza del estrecho de Malacca en 1551

 

Macao

Portugal llega a Macao por primera vez en 1513, y mantiene un asentamiento estable desde 1557.

En 1563, la incipiente ciudad consta de unos mil habitantes, entre colonos casados con nativas, soldados y comerciantes, además de los siempre populosos barrios de chinos. En 1605, ante las actividades de Holanda, se amuralla la ciudad. Su “época dorada” coincide con la unión temporal de la corona portuguesa y la de España, entre 1580 y 1640, pues Macao no reconoce esta unión y se convierte en un puerto franco. Para 1800, tiene 12 000 habitantes, de los cuales dos tercios son chinos. Con la aparición de la próxima ciudad de Hong Kong, Macao ve su influencia muy disminuida.

Macao, 1635

Macao permaneció bajo control portugués hasta su devolución a china en 1999 y por lo tanto tiene de un centro histórico con importantes rasgos de arquitectura portuguesa.

Colombo

Colombo fue capturada en 1505, y pronto se convirtió en la capital de toda la isla de Ceylán hasta la captura holandesa en 1656. Como ciudad que tenía que defenderse de posibles incursiones tanto desde la costa como desde el interior, no controlado, se construyó una fortaleza, que fue la única aportación urbana mencionable por parte de los portugueses.

Los holandeses tampoco se esforzarán demasiado en desarrollar la ciudad, y no será hasta el dominio británico que se decidan a construir casas y edificios administrativos en el entorno de la fortaleza.

Colombo en el siglo XVII

 

 

El Imperio Español

El Imperio Español concentró sus esfuerzos colonizadores en los territorios que le fueron concedidos en virtud del tratado de Tordesillas, por lo que la mayor parte de su actividad se desarrolla en el Caribe y Sudamérica.

Sin embargo, los viajes de Magallanes le hicieron llegar a las Islas Marianas y, posteriormente, a Filipinas (donde murió), abriendo así el camino entre Nueva España y las Filipinas.

Acapulco, a donde llegaron los españoles por primera vez en 1523, se convertiría en un importante punto de comercio con Oriente desde donde se intercambiaba plata americana por bienes asiáticos venidos de Arabia, India, China y Filipinas.

Islas Filipinas

Las Filipinas estaban, técnicamente, en territorio portugués según lo dispuesto en el tratado de Tordesillas. Sin embargo Felipe II estaba decidido a conquistarlas.

El primer intento de asentamiento español en Filipinas tuvo lugar en Cebú, a pesar de la hostilidad manifiesta de los nativos, que ya habían atacado a Magallanes 30 años antes.

Allí Legazpi construyó un fuerte y se fundó la primera ciudad, pero en 1570 hubo de irse debido a los ataques de piratas portugueses.

En 1571, Legazpi navegó hasta Maynilad, donde fue bien recibido y se dispuso a fundar una ciudad con el nombre de Manila.

Manila 1668

 

Manila

Manila fue levantada según planos de Herrera (arquitecto del Escorial), siguiendo las directrices de Felipe segundo que se publicarían en 1573 como “leyes de Indias”

La ciudad consta de dos partes diferenciadas, la extramuros, para la población indígena, y la intramuros, para los españoles.

En esta ciudad de intramuros se realiza un trazado de calles rectilíneas que parten de una plaza central, con toda la ciudad orientada con los vértices hacia los puntos cardinales para “evitar los malos vientos”.

En la ciudad extramuros se desarrollaron importantes barrios de nativos y de emigrantes chinos, que superaban a la población española.

En los alrededores de la ciudad se fundaron las llamadas cabeceras, con objetivos religiosos, que eran pequeñas poblaciones de planta ortogonal con una iglesia en posición dominante y controladas por los Agustinos, cuya labor evangelizadora fue un éxito total.

La ciudad vieja de Manila antes de la Guerra Mundial

 

El Imperio Holandés:

En 1648, con la firma de la paz de Westfalia, los Países Bajos se independizan de España. A partir de ese momento su habilidad como comerciantes y su impulso como nación joven les llevarían a establecer un imperio colonial en el extranjero, el primero después de los portugueses y españoles.

Los holandeses llegaron a Oriente a principios del siglo XVII para encontrarse con unas posesiones portuguesas mal defendidas al alcance de la mano, país con el que además estaba en guerra debido a la unión de las coronas de Portugal y España. Por esta razón, Holanda cimentó su imperio colonial sobre el de Portugal.

Comenzando por las islas Molucas los holandeses se expandirían por Indonesia, fundarían Batavia y desde allí irradiarían hacia el resto de las Indias Orientales. Con el control de Malaca y posteriormente de Ceylán, pudieron hacerse con el monopolio del comercio en la región desde Japón hasta la India.

Amboyne

Esta ciudad, fundada por Portugal en 1526, cayó bajo el dominio holandés en 1605 y se convirtió en la base a partir de la cual se expandió el imperio. Construida a lo largo de la desembocadura del río, una parte sigue el esquema holandés de trazado de canales rodeando la ciudad.

 

Dejima

En rigor fueron los portugueses quienes primero comerciaron con los japoneses. Para sus comerciantes se construyó en 1634 la isla de Dejima, un islote artificial en la bahía de Nagasaki desde donde los comerciantes podían hacer negocios sin pisar “suelo sagrado japonés”

Sin embargo, en 1638 los católicos fueron expulsados de Japón y los holandeses vinieron a ocupar su lugar. En 1641, la compañía de las Indias Orientales traslada su sede de operaciones del puerto de Hirado a Dejima.

El islote tiene un tamaño reducido, de aproximadamente 120 metros de largo por 75 de ancho, con viviendas, alojamientos y almacenes, además de guardias que controlaban el cargamento de los barcos y supervisaban las operaciones. El mantenimiento de esta infraestructura corría a cargo de la Compañía de Indias pero el comercio con Japón era sumamente rentable.

Bahía de Nagasaki
Dejima, ciudad de comerciantes

Ceylán

Como se ha reseñado antes, los holandeses llegaron a Ceylán en 1602, y pudieron hacerse con el control de la isla gracias la connivencia con los gobernantes locales para expulsar a los portugueses, puesto que su interés allí era el comercio y no la conversión de fieles al cristianismo.

Entre 1636 y 1648 lucharon contra los portugueses y una vez se hicieron con la isla tomaron el control de ella.

A pesar de la importante ubicación estratégica de la isla, a mitad de camino entre Sudáfrica y las Indias Orientales, no hubo un esfuerzo importante por urbanizar la capital, Colombo, ni ninguna otra ciudad.

 

Batavia

Los holandeses llegaron a Batavia con la intención de crear una capital para sus posesiones en Oriente.

De esta manera, en 1619 se empieza a construir la ciudad siguiendo un plano que es herencia directa de las directrices que se estaban siguiendo en Ámsterdam en esos momentos (en 1607 se había aprobado el plan de los tres canales)

Gran parte del territorio donde está ubicada la ciudad es un terreno cenagoso, atravesado por un río y con varias zonas bajo el nivel del mar. Los holandeses aplicaron sus conocimientos y represaron el río, creando canales que cumplían funciones defensivas y de control de aguas, además de vías de comunicación.

Plano de Batavia, en el futuro conocida como Jakarta

Levantaron una fortaleza en la línea de costa y dejaron la ciudad organizada en torno a un río central, con canales flanqueando la zona urbana.

Dibujo de Batavia en 1750
Plan de los tres canales de Ámsterdam, contemporaneo

Incluso la parcelación sigue un esquema semejante al de la metrópolis, con parcelas alargadas en las que se reserva un importante porcentaje de suelo para patio interior (en estas ciudades normalmente se pagaban impuestos según los metros de fachada, pues indicaban también acceso al canal).

Batavia supone, junto a Goa y Manila, el primer intento europeo de implantar una estructura administrativa en las colonias orientales.

¿Ámsterdam o Indonesia?

 

Otros enclaves holandeses

El Imperio holandés se expandió por toda Asia y controló amplios territorios, pero la mayoría de las otras ciudades que poseyeron no pasaron de ser enclaves comerciales sencillos o fortines militares puntuales. Así, los asentamientos de Aceh, la Célebes, el norte de Java y el sur de Sumatra no alcanzaron desarrollos significativos.

 

El Imperio Francés

El Imperio colonial francés se había limitado a América y la costa occidental de África hasta que en 1664 se fundó la compañía de las Indias Orientales francesa para competir por las riquezas de oriente.

En 1673 se asentaron en Bengala, Chandranagore; y en 1674 ocuparon Pondicherry, desde donde se expandirían por la India.

También fundaron enclaves en diferentes islas del Océano Índico, como Reunión, las Seychelles y Mauricio.

En una segunda fase, motivados por una expedición de castigo conjunta con la corona de España por el asesinato de religiosos en 1858, invadieron la Cochinchina, y a lo largo del siglo XIX siguieron una política de establecimiento de protectorados que les dio el control de ciudades como Saigón, Hanói y Phnom Penh.

Pondicherry

Los franceses se asientan aquí en 1673, usando Pondicherry como base para la expansión francesa por la meseta de Deccan, en la zona central de la India.

Hacia 1674, el primer gobernador, François Martin, comienza las tareas de construcción de la ciudad en lo que hasta ahora era una aldea de pescadores. En 1693 los holandeses toman la ciudad, pero le es devuelta a Francia en 1699. La ampliación a partir de este momento sigue las directrices de los planos diseñados por los holandeses durante el periodo de ocupación de la misma.

Ciudad y fortaleza de Pondicherry

La nueva ciudad sigue una estructura en rejilla, con calles ortogonales. Está dividida en dos sectores, el francés y el indio, la Ville Blanche y la  Ville Noire, siguiendo la costumbre de separar barrios de nativos de barrios europeos. Para la expansión la compañía de indias compra terrenos alrededor de la villa original. El sector con calles oblicuas pertenece al barrio musulmán, cuyos ocupantes ya se había trasladado allí con anterioridad al desarrollo del plan

En 1709 se erige la fortaleza de Fort Louis.

La ciudad experimenta un importante crecimiento y en 1710 tiene 60 000 habitantes. En 1735 se construyó un gran dique para protegerla del oleaje

En 1739 se amuralla la ciudad pero en 1761 es conquistada por y destruida por completo, quedando en ruinas durante cuatro años. En 1765 en reconstruida pero ya no recobraría su antigua importancia. La ciudad cambiaría de manos entre franceses y británicos hasta 1914, para permanecer como ciudad francesa hasta 1954.

Saigón

En 1859, como parte de la expedición conjunta con los españoles, los franceses toman la ciudad de Saigón y establecieron allí su capital para Indochina.

Como consecuencia de esto en los aproximadamente 100 años que permanecieron en la región se construyó mucho en estilo occidental, llegando a conocerse como “la Paris de Oriente” (a la gente le gusta mucho decir que algo es “el París de nosedonde”)

Con la importante influencia del Plan Haussmann de París en Saigón también se trazan amplios bulevares. Además, se diseñan amplios espacios verdes en la tradición de los jardines franceses y se acaba demoliendo la fortaleza que dominaba el centro de la ciudad.

Hacia el oeste de la ciudad se encuentra la aldea china de Cholon, que acabaría siendo absorbida por la ciudad

Saigon en 1815

Hanói

En 1873 los franceses entran en Hanoi. Se construye una carretera que une la villa a orillas del rio Rojo con la ciudadela, y en 1883 se hacen planes para la construcción de una catedral, casas de estilo colonial e instalaciones militares.

En 1887 se convierte en capital de Indochina

Hanoi en 1873

Ernest Hebrard, que previamente había diseñado la ampliación de Tesalónica y que participó en el urbanismo de varias colonias francesas como Casablanca, diseña en 1923 un plan de expansión de la ciudad hacia el este y el oeste, pero nunca consigue ser llevado a cabo en su totalidad por falta de fondos.

En Hanoi se puede observar la misma estructura que en otras ciudades francesas: una Ville Blanche para europeos y asiáticos europeizados, con calles ortogonales, arboledas, anchas avenidas y arquitectura colonial, y una Ville Noire para los indígenas, en la que esencialmente no se hace ninguna intervención.

Hanoi en un plano es indistinguible de cualquier otra ciudad europea

 

El Imperio Británico

En 1588 la derrota de la Felicísima Armada deja a Inglaterra en posición de supremacía naval, y se lanza a conquistar territorios en el extranjero. El primer asentamiento estable en América data de 1607, y en 1608 la compañía de las Indias Orientales británica, fundada ocho años antes, se establece en el puerto indio de Surat. Empiezan a construir fábricas y se ganan el favor de los emperadores mogoles, pudiendo extender sus posesiones y sus redes comerciales por toda Bengala.

A lo largo del siglo XVIII extendió su influencia en el subcontinente y, tras la guerra de los siete años que acabó con las ambiciones francesas en la India, se hicieron con el control de la mayor parte de la India.

Además extendieron su actividad por Singapur y China, donde para financia las importaciones de Té comenzaron un lucrativo negocio  que llevó a las guerras del Opio. Después de estas consiguieron el control de Hong Kong y confirmaron su dominio en los puertos libres de China.

En el siglo XIX Gran Bretaña cambió el modelo colonial, con la pérdida de los territorios en Norteamérica y un cambio en el sistema. La Compañía de Indias pierdes sus privilegios y acaba cayendo, la iniciativa pasa a los fondos privados.

El Raj Británico, la joya de la corona

En los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX se potencia la actitud imperialista de Gran Bretaña, alcanzando su plenitud como Imperio después de la Gran Guerra.

A partir de la segunda guerra mundial los diferentes territorios coloniales se fueron independizando de manera más o menos violenta.

 

La India

Tipología de ciudad británica en la India

A rasgos generales las ciudades inglesas en la India tienden, al igual que las francesas, a separar la parte europea de la parte India.

La India tiene una importancia creciente como exportadora de algodón, que se refuerza con la crisis posterior a la guerra de Secesión Americana, la apertura del canal de Suez en 1869 y la construcción de los primeros ferrocarriles. En 1876 se corona a la reina Emperatriz de la India.

Las nuevas construcciones del siglo XIX y XX, edificios gubernamentales y administrativos, se desarrollan alrededor de núcleos previos, como fuertes o la zona portuaria.

Los ingleses importan su forma de vida en forma de clubs deportivos, parques y campos. No creo que sorprenda a nadie si digo que los ingleses se integraron lo justo y probablemente no aprendieron ningún idioma local.

Los barrios europeos se construyen siguiendo directrices urbanas simples, pero prácticas y claras, mientras que las aglomeraciones indígenas, las Black Towns se dejan prácticamente a su suerte. Para mantener un cierto orden en estas últimas en ocasiones se forman comisiones sanitarias que se ocupan de asuntos elementales, como un cierto abastecimiento de agua, o la limpieza de algunas calles importantes.

A principios del siglo XX empieza a surgir la figura de los Improvement Trust, organismos que promueven el desarrollo, aunque su propio carácter privado hace que la mayoría de las actuaciones tengan lugar sobre barrios que puedan ser rentables.

Calcuta

Calcuta es el primer lugar donde se acantonan los ingleses en 1632, construyendo Fort William en 1699. En 1756 amplían las fortificaciones y desde 1757 es la capital de las colonias británicas en la India.

Calcuta en 1924

Al fuerte le rodea un gran parque, en cuyas orillas se encuentran los edificios administrativos, los barrios residenciales y la residencia del gobernador.

Al norte de la ciudad, en cambio, se encuentra la Black town, un populoso barrio, caótico y olvidado por las autoridades, atravesador por algunas calles anchas para hacerlo más manejable.

La población creció rápidamente, desde los 400 000 habitantes de mediados del siglo XIX hasta  1.132.000 de 1921

Aquí se aprecian las islas de Bombay antes de ser unidas con rellenos

Bombay

Bombay fue fundada por los portugueses en 1534, y paso a la Corona Británica como obsequio en 1661.

Originalmente está situada en una isla del conjunto de siete que forman el archipiélago, que progresivamente se irán uniendo hasta formar una sola península.

El desarrollo más importante de la ciudad comienza con la llegada del ferrocarril en 1840. Lo cual sumado a la apertura del canal de Suez provoca importantes inversiones que convierten el puerto de Bombay en uno de los más grandes.

La isla de Mumbai

 

La ciudad europea se extiende hacia el sur, mientras que la india se desarrolla al oeste de las vías de tren.

El Improvement Trust lleva a cabo algunas reconstrucciones y construye algunas calles, con una intención especulativa, hasta que sus funciones son transferidas a la administración.

Delhi

Delhi era una ciudad de tamaño medio, conocida como Shahjahanabad y construida a mediados del siglo XVII. Aunque tenía monumentos importantes, como el Fuerte Rojo, estaba en decadencia desde que la capital del imperio Mogol se trasladó a Agra.

Cuando Delhi quedo bajo control británico, apenas era un centro provincial de segunda fila. Sin embargo, con la rebelión de los cipayos en 1857, la capitalidad de la India paso de Calcuta a Allahabad, y en 1911 se anunció la construcción de una nueva capital junto a Delhi.

La antigua Delhi y el Fuerte Rojo
Delhi, sus murallas, fortalezas y puntos de control
Perspectiva de Delhi antes de 1858

Un comité presidido por Edwin Lutyens elabora en 1913 un plan para la construcción de Nueva Delhi, influido por el movimiento de la City Beautiful.

El esquema de la ciudad es un triángulo equilátero, cuyos vértices son el centro monumental (con el palacio del virrey, el parlamento y los edificios administrativos) al Oeste, la Esplanade de retícula hexagonal para residencia de dignatarios y soberanos al Este, y la zona comercial en el Norte.

Calles radiales la enlazan con la vieja Delhi, y otras arterias completan el esquema con la zona de la Universidad, las zonas de equipamientos, parques y zonas residenciales.

Las calles son rectas y están dimensionadas según su jerarquía: 50, 36 o 25 metros de anchura, con un número de filas de árboles también variable.

El plan urbanístico para Nueva Delhi, al estilo de los de la época

La población estimada para habitar esta nueva ciudad es de 70.000 personas.

El conjunto queda de esta manera claramente separado en funciones: ciudad antigua, ciudad administrativa, y una zona residencial llamada Civil Lines.

Los propios ingleses no podrían darle mucho uso a la ciudad, inaugurada en 1931, pues en 1947 la India alcanza la independencia.

Construcción de Nueva Delhi
Las estructuras de gobierno colonial en India. 1930

 

Rangún

La Rangún moderna es fundada por los ingleses entre 1850 y 1860, siguiendo una planta en cuadrícula con una pagoda como centro, con una arteria principal paralela al río y otras secundarias paralelas a esta. Son calles anchas, de más de 30 metros, excepto Pagoda Road, que llega a los 65 metros de anchura.

La población es muy variada, y la proporción de europeos nunca es demasiado grande.

Cuando la ciudad se masifica los principales equipamientos europeos se descentralizan hacia zonas suburbanas.

 

Las Colonias de Blancos

Los territorios británicos poblados fundamentalmente por blancos, dominios como Terranova, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, además de Sudáfrica, fueron alcanzando la independencia a principios del siglo XX, formando la estructura de la Commonwealth.

En lo que respecta a Australia, muchas de sus ciudades vivieron sus orígenes como colonias penales.

Así, Sídney comenzó siendo una colonia penal fundada en 1788, y no comenzó a desarrollarse seriamente hasta 1820, bajo el mando del gobernador Lachlan Macguarrie, que mando construir muchos puentes y caminos que favorecieron la rápida expansión de la ciudad cuando en 1851 se desató la fiebre del oro.

Plano de Sidney en 1836

Melbourne era una ciudad grande y desarrollada, en 1880, la segunda ciudad mas poblada del Imperio Británico después de Londres.

Adelaida, sin embargo, es un ejemplo de ciudad totalmente planificada y que desde sus inicios fue concebida como ciudad para blancos libres, en el estado de South Australia.

Fundada en 1830 por el coronel William Light tiene un urbanismo muy cuidado que separa las diferentes funciones de en barrios (zona comercial, administrativa, de negocios, industrial, residencial…)

A medida que fue creciendo, desarrollo una serie de ciudades satélite alrededor. Es un urbanismo bastante parecido al que encontramos en USA o Canadá.

Adelaida en 1880

 

Las ex-colonias en el Siglo XX

 

Después del proceso de independencia de las colonias, las distintas ciudades han seguido trayectorias muy diferentes. Es un poco excesivo estudiarlas todas de nuevo pero si merece la pena comentar algo de alguna de ellas.

Goa: La ciudad de Goa Velha es hoy poco más que una ciudad fantasma donde acuden los turistas ver los magníficos restos del pasado colonial portugués. Con apenas 5000 habitantes, forma parte del estado menos poblado de la India.

Macao: Terminado el período de cesión y devuelta la soberanía a China Macao conserva un estatus de región administrativa especial, lo cual le ha hecho desarrollar, al igual que Hong Kong, una economía importante. La ciudad está plagada de rascacielos que conviven como pueden con los restos de la ciudad portuguesa, cuya presencia se hace patente en detalles como los carteles en chino y portugués. Como única ciudad china donde está permitido el juego se ha convertido en una especie de ciudad-casino con importante presencia del crimen organizado. Algunas imágenes son perturbadoramente portuguesas aún, pero se limitan a zonas diminutas

Manila: La estructura de la ciudad Intramuros aun es perfectamente distinguible en la ciudad, a pesar de haber sido arrasada en múltiples ocasiones por piratas chinos, portugueses, incendiada, invadida en la segunda guerra mundial por los japoneses y finalmente bombardeada por los estadounidenses. La ciudad extramuros, sin embargo, sigue ahora directrices típicas americanas con largas avenidas, rascacielos y un importante tráfico.

Batavia: Rebautizada como Jakarta, es la capital de Indonesia y una de las ciudades más grandes del mundo, con una población de cerca de 18 millones de habitantes en su zona urbana. El trazado holandés, con sus canales, se distingue aun en la ciudad actual. La ciudad tiene gravísimos problemas de tráfico, pobreza en la mayor parte de la población y constantes inundaciones masivas, pues el territorio está a muy baja altitud.

Zoom sobre la ciudad vieja de Jakarta. Ahí están los canales aún
Jakarta en 2008, con la ciudad original marcada. Ha crecido un poco.

Saigón: Saigón, hoy ciudad Ho Chi Minh, es la capital de Vietnam y una de las ciudades más grandes del sureste asiático, con 9 millones de habitantes en su área metropolitana. Durante la guerra que expulsó a los franceses y que se prolongaría 20 años como conflicto entre el norte y el sur, la ciudad creció muchísimo al refugiarse la población del campo en la ciudad. La victoria del norte comunista le valió el cambio de nombre.

Pondicherry: Puducherry forma parte de un territorio semi-autónomo de la India. Tiene 700.000 habitantes y gracias al dique construido por los franceses en 1735 no fue afectada por las olas del tsunami de 2004, que alcanzaron los tres metros y medio de altura

Bombay: Hoy conocida como Mumbai, es el puerto más importante de la India y la ciudad más occidentalizada. En pleno auge económico, alberga importantes industrias, entre ellas gran parte de la industria cinematográfica india. Tiene cerca de 19 millones de habitantes.

Rangún: Yangón, capital de Birmania hasta 2005. Ha pasado de tener una infraestructura comparable a la de Londres en 1900, a ser una ciudad en decadencia. Sufrió un terremoto y un tsunami en 1930, fue seriamente dañada en la segunda guerra mundial y desde que gobierna la junta militar ha sido descuidada. Perdió la capitalidad en 2005 a favor de Naypyidaw. Tiene cuatro millones de habitantes

Nueva Delhi: Capital de la India. Superó hace tiempo las previsiones de la ciudad y hoy tiene 300.000 habitantes. Prácticamente se funde con Delhi, que como tantas ciudades asiáticas ha alcanzado un tamaño descomunal, de 18 millones de habitantes.

Nueva Delhi en el siglo XXI, inconmensurable

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

–             Morris, A.E.J., History of Urban Form, 1979 (trad. cast.: Historia de la forma Urbana, Barcelona, Gustavo Gili, 1984)

–             Sica, P.,Storia dell’urbanistica, I. Il Settecento, Roma-Bari, Laterza, 1976 (trad. cast.: Historia del Urbanismo, El siglo XVIII, Madrid, I.E.A.L., 1982), II. L’Ottocento -2vol-, Roma-Bari, Laterza, 1977 (trad. Cast. Historia del Urbanismo, El Siglo XIX, Madrid, I.E.A.L., 1981)

–             Guidoni, E., Storia dell’urbanistica, I. Il Seeicento, Roma-Bari, Laterza, 1979 (trad. cast.: Historia del Urbanismo, El siglo XVII, Madrid, I.E.A.L., 1982), II. Cinquecento -2vol-, Roma-Bari, Laterza, 1982 (trad. Cast. Historia del Urbanismo, El Siglo XVI, Madrid, I.E.A.L., 1985)

–             Ramachandran, R., Urbanization and urban systems in India, Bombay/Calcutta/Madras, Delhi Oxford University Press, 1985

–             Benevolo, Leonardo, Storia della città orientale, Bari, Ed. Laterza, 1988

–             King, A.D., Colonial urban development: Culture, social power, and environment; London/Boston, Departament of Sociology and Buliding Technology Brunel University, 1976

–             Díaz-Trechuelo Spinola, M.L.; Arquitectura española en Filipinas; Sevilla; Publ. de la esc. de estudios Hispano-americanos de Sevilla, 1959

–             Hobson, J.A. Imperialism: A Study (1902), Edición digital

–             The Digital South Asia Library, Chicago University

–             Perry-Castaneda Library, University of Texas

Los anillos de Moscú – I

Empiezo una serie que promete ser larguísima sobre la historia de Moscú. Esta es una ciudad fascinante desde cualquier punto de vista, ya sea histórico, social o, desde el que pretendo orientarlo yo, arquitectónico urbanístico. La serie se llama “Los anillos de Moscú” por la particular morfología de la ciudad, que sin ser la única que ha crecido de esta manera si es una especialmente representativa. Sin más, os dejo con una primera parte a modo de introducción y contexto. Espero que resulte interesante. Dentro Moscú. 

 

Diez casas de madera a la orilla del río

 

A la orilla septentrional del río, en la confluencia con un pequeño afluente, se alza una pequeña loma de unos cuarenta metros de altura. Un pequeño asentamiento rural sin importancia la ocupa desde hacía siglos, sus habitantes viven de la pesca y el comercio en la ruta que une norte y sur.

Había venido a reunirse con Sviatoslav, fugitivo de Kiev, y el lugar parecía apropiado para un encuentro clandestino. Su nombre era Yuri Dolgorukiy, príncipe de Suzdal, y en el mismo lugar de la reunión mandaría construir nueve años después una modesta fortificación con una empalizada de roble. Como otras en una situación semejante recibió el nombre de Kreml, ciudad alta. Y casi nueve siglos después sigue siendo el corazón de la Madre Rusia.

Vamos a contar la historia de Moscú, la ciudad de los mil anillos.

Yuri, fundador de Moscú. Por el gesto deducimos que no levantó precisamente él las murallas a mano.

El tal Sviatoslav huía después de la muerte de su hermano, el Gran Príncipe. Junto con su otro hermano habían buscado refugio al norte buscando apoyos para ganar el trono de nuevo para la familia. La Rus de Kiev era uno de los estados más poderosos del norte de Europa y los movimientos alrededor de su control fueron siempre frenéticos, en parte también porque en realidad no era un estado sino una especie de confederación de principados, pequeños feudos de los que salían ambiciosos aspirantes al trono.

Hay diversas teorías sobre el origen de la Rus, según a que historiadores uno quiera estudiar. Una que parece bastante probable sostiene que una pequeña élite de Varegos, vikingos llegados de Escandinavia, dominó a una población original de tribus eslavas. Inferiores en número, pronto habrían adoptado la lengua y costumbres eslavas. El caso es que el estado prosperó rápidamente gracias a la abundancia de miel, cera, pieles y esclavos; y a su control de varias importantes rutas comerciales entre el Báltico y el Norte a un extremo y Constantinopla, el Mar Negro y Bagdad al otro.

Nuestro amigo Yuri era el menor de seis hermanos y había recibido de su padre el Principado de Suzdal, ciudad antigua y noble pero no demasiado importante. Durante toda su vida se dedicó a levantar fortalezas y aumentar su poder, pues como príncipe de la dinastía Ruríkida aspiraba también al trono de Kiev. Numerosas ciudades rusas tienen su origen en sus trabajos.

Yuri, de hecho, logró su objetivo. En 1149 conquistó la ciudad de Kiev, aunque apenas mantuvo su control dos años. Fue expulsado, pero en 1155 la recuperó, aprovechando el tiempo para establecer ese pequeño fuerte del que hemos hablado a orillas del río Moscova.

No disfrutó de un largo reinado pues murió envenenado en 1157 pero su papel fue clave para desplazar el  poder hacia el norte en un proceso que, con el tiempo, haría de Moscú el principado dominante cuando la Rus se descompuso en mil pedazos con la invasión de los Mongoles.

Mientras tanto Moscú no perdió ninguna ocasión de crecer. Moscú siempre ha sido el refugio natural de desesperados y desamparados de toda la llanura Rusa. Campesinos y refugiados huyendo de la Horda de Oro hace seis siglos, proletarios buscando un puesto en una fábrica en el siglo XX o Caucasianos y Uzbekos en busca de un futuro mejor hoy en día, podríamos decir que Moscú ha crecido casi siempre a su pesar.

El Kremlin de Moscú en sus primeros tiempos

Burgos en la estepa

Pero volvemos al siglo XIII. Los príncipes de Kiev y Galitzia, unidos en singular alianza, habían respondido al llamado de los Cumanos con decisión. Antiguos enemigos de la frontera oriental, ahora estaban demasiado asustados como para suponer una amenaza y traían noticias nada alegres del este acerca de un enemigo salvaje y sanguinario. Precavidos, los príncipes reunieron más 30.000 soldados junto al río Kalka, en la actual zona de Donetsk. Bien armados y valientes, habían derrotado ya los puestos avanzados de los mongoles y les restaba cruzar el río para acabar con el grupo principal, lo cual hicieron a mediodía. La victoria parecía posible por fin. Y sin embargo, perdieron.

Los mongoles atacaron con fiereza. Su caballería ligera atacó ambos bandos e hizo retroceder a los rusos hasta un perímetro defensivo formado por carros, pero fue inútil. Antes del final de la tarde la desbandada era total.

Tres días después el resto del ejército de Kiev cayó también y las consecuencias fueron desastrosas. La mayoría de los príncipes murió en batalla y el noventa por ciento del ejército sucumbió con ellos. Los restantes se rindieron ante la promesa de los mongoles de no derramar la sangre de los prisioneros, pero estos procedieron a amontonarlos atados unos encima de otros, al borde de la asfixia. Después colocaron una tarima de madera sobre los cuerpos y celebraron una multitudinaria fiesta encima. Todos murieron aplastados. Supongo que hay diferentes maneras de cumplir una promesa.

El saqueo de Sudzal, capital del principado

Esta batalla marca el comienzo del fin de la Rus y permanece en la memoria colectiva de Rusia. Algunos historiadores incluso quieren ver en los años de dominación mongola el motivo del atraso institucional ruso respecto a Europa y el origen de la tradición despótica-oriental allí, aunque esto no es compartido por todos.

El caso es que para el tema que nos afecta, que es Moscú, fue también un duro golpe. Tardaría años en recuperarse, aunque corrió mejor suerte que otras como Riazan, que simplemente desapareció de la faz de la tierra.

Y es que quizá va siendo hora ya de hablar de Moscú, como hemos prometido.

La última vez que la hemos visto teníamos una fortaleza de madera a las orillas de un río, un río cuyo nombre no tiene un origen claro. Algunas teorías lo relacionan con la palabra de origen proto báltica-eslava para “pantano”, “aguas estancadas o tranquilas”. Un río en un cenagal, pues, con una colina en medio, un buen lugar para defenderse de enemigos. Esta colina está distribuida en tres terrazas y su punto más alto llega a los 145m

Moscú alrededor del siglo XIV. Por hacernos una idea

Los primeros habitantes de la región eran de la tribu eslava de los Vyatichi y además de otros puntos de la zona ocuparon la colina que entonces se llamaba ”Borovitskiy“, nombre que recibe por los bosques de pino que había junto al río. Hay presencia humana desde el segundo milenio a.C pero el asentamiento que terminaría convirtiéndose en la ciudad de hoy data del siglo XI

Hemos visto que esta bien situada en la cabecera del sistema fluvial del Volga, lo cual le garantizó siempre cierto flujo de comerciantes y gentes de toda la región, pero lo cierto es que no se convirtió en una ciudad demasiado grande. Ni por asomo tenía las murallas que vemos hoy en día rodeando el Kremlin, que llegarían en el siglo XV, sino que tenía una de madera con un perímetro de unos 850 metros y un foso alrededor de 14 metros de ancho.

En las siguientes décadas creció bastante hacia el este, siguiendo el río Moscova en dirección al hoy soterrado afluente Neglinka, más allá del foso y hasta una gran zona despejada donde se celebraba el mercado. Aún es posible reconocer esta explanada en la ciudad moderna pero ahora la conocemos por otro nombre: la Plaza Roja.

Kremlin, por otra parte, hemos dicho que es la palabra para “ciudad alta”, pero etimológicamente es el equivalente al más familiar “Burgo”. La almendra central de la ciudad que recibe este nombre es el corazón de la ciudad, alrededor de la cual se han ido realizando a lo largo de los siglos sucesivos perímetros de murallas. Es, probablemente, una de las ciudades de Europa que mejor representa este tipo de ciudad radial de crecimiento por anillos, que es lo que al final nos ha traído hasta aquí. Y el Kremlin y sus murallas constituyen el primer anillo.

De cuando Moscú aún era un poblacho, y con todo es mucho después de lo contado hoy.

Pero la verdad, todas estas ventajas defensivas sirvieron de poco ante los mongoles.  Aunque aguantó el asedio durante cinco días, defendida por el hijo de Yuri,  finalmente los Mongoles tomaron la plaza. Una ciudad de casas de madera, completamente arrasada y quemada, se recuperaría sin embargo bastante rápido con la llegada de refugiados de otras zonas de la Rus y alcanzó pronto un tamaño respetable con el que en unos decenios disputaría su puesto de nuevo a sus vecinos. El desarbolado territorio eslavo iba a recibir pronto un nuevo impulso de manos de otra de sus míticas figuras fundadoras: Alexander Nevsky, el Santo.

La ordenación del Nuevo Mundo – y IV

La serie que termina aquí hoy comenzó con una introducción aquí y los primeros emocionantes pasos aquí, después de la cual continuamos con la tercera parte aquí

La cuadratura del círculo

Él grupo de representantes enviados a Columbus, capital de Ohio, está contento. La Asamblea General, órgano legislador del estado, ha dado el visto bueno para lo planes de remodelación de la ciudad. Importantes hombres de negocios y especuladores profesionales brinda en algún salón de la todavía diminuta ciudad, fundada apenas veinte años antes y que no pasa de los 3000 habitantes. Corre el año 1837 y acaba de ser constituida la “Compañía para la cuadratura de Circleville”. El principal obstáculo para el desarrollo de la ciudad desaparecerá pronto y el futuro sólo puede deparar un crecimiento espectacular para la ciudad, o al menos eso cuentan a cualquiera que quiere escucharles.

A la mañana siguiente recorrerán los cuarenta kilómetros que les separan de su ciudad y acabarán con la principal seña de identidad y, para ellos, terrible lacra, que tiene la ciudad: sus calles.

Nos referimos a esto, claro:

Plano original de Circleville en 1836, con su inusual diseño

Realmente Circleville es un caso excepcional, una de las pocas ciudades en el efervescente desarrollo urbano de Estados Unidos que no ha sido fundada en base a una retícula ortogonal tan aburrida como rigurosa. Su fundador quiso hacer algo original, con el juzgado como centro de la ciudad y un boulevard noble alrededor. Menudo disparate. Encarece los costes de los edificios al no poder hacer paredes rectas, se desperdicia espacio y los solares son más difíciles de vender. Pronto todo ello será historia. Como historia fue Circleville, por otro lado. Nunca en el siguiente siglo llegó siquiera a los 10.000 habitantes, pero seguramente a esos empresarios no les importó. Hicieron sus negocios, recogieron beneficios y buscaron la siguiente oportunidad. Eso es Estados Unidos: el paraíso de la especulación urbanística.

Circleville una vez triunfó la mediocridad. Personality not found

La fiebre del ladrillo

Ya hemos descrito el sistema de reparto de las inmensas extensiones de tierra virgen americana. El modelo de colonización del país propiciado por la Ley de Ordenación es completamente diferente a todos los ocurridos en la historia. Hasta entonces la colonización siempre ha pivotado alrededor de la fundación de ciudades. Desde las colonias griegas hasta las ciudades españolas fundadas por toda América, la ciudad es un punto de control y comercio a partir del cuál se extiende el control del territorio. Ya no, no aquí.  Las directrices de la ley de Jefferson y la firme decisión de no ejercer ningún control sobre el libre albedrío de los ciudadanos para decidir donde o como establecerse se hacen notar.

topeka-ks-18691
perspectiva de Topeka, soporífera capital de Kansas

Aparecen ciudades a intervalos regulares cada día. Partiendo de la normas tan sencillas como contundentes establecidas por Jefferson, tramas urbanas clónicas crecen de la noche a la mañana. El mundo es un lienzo en blanco y es imposible saber a priori que lugar se convertirá en una metrópoli y que lugar morirá en diez años. Si habéis leído “La ciudad de los prodigios”, de Eduardo Mendoza, quizá recordéis los capítulos dedicados a la especulación urbanística en el Ensanche barcelonés. Los rumores sobre la ubicación de paradas de ferrocarril o servicios disparan o hunden el valor de terrenos.

En este caso es exactamente igual, pero a escala país. El Gobierno de Washington está comprometido a mantener la más estricta neutralidad en este proceso, por lo cual su inversión es entre reducida y nula (tampoco es como si tuviesen dinero para hacer nada). Dejado al libre mercado, las ciudades son la jungla. Sobre el papel cualquier parcela es igual que otra y la malla cuadriculada de las ciudades es garantiza el valor de cada una, pero en la práctica eso es imposible. Simplemente llamar a una calle “Main” y a otra “Market” ya crea un centro. Basta que un inversor construya el primer hotel en cualquier lugar para que el terreno a su alrededor se dispare.

La igualdad, por tanto, no existe. Lo que si quedará de esta época es un urbanismo increíblemente pobre y simplón, y una ausencia total de cualquier clase de amenidades, desde museos hasta parques públicos, plazas o boulevares. Un parque en un lugar de la ciudad sería destinar impuestos de un ciudadano a mejorar la vida de otro, y alteraría el valor del terreno. Más bien, los terrenos vacíos se venden rápidamente al mejor postor sin reservar nada: lo que no venda la administración actual lo venderá la siguiente, así que mejor hacer caja hoy. Hasta el 60% de los presupuestos de estas ciudades de frontera venían en esos momentos de la venta de tierras.

Es sorprendente que tampoco a los inversores privados les pareciese una manera interesante de atraer clientes el construir parques, teatros y otros entretenimientos. En los archivos históricos encontramos las publicidades de la época, que insisten en terrenos “saludables” y en el “crecimiento potencial”.

La inspiración para estas ciudades es casi siempre Philadelphia, urbanísticamente una ciudad mediocre de la que su fundador estuvo a punto de renunciar porque no estaba consiguiendo los beneficios económicos esperados. La influencia es tal que hasta los nombres de las calles se copiaron en sucesivas ciudades.

El mapa de una obsesión: calles anchas para evitar incendios. No hay más ideas.

En lo que si se gastó un considerable esfuerzo fue en labores de alteración de la topografía.

A fuerza de pico y pala, millones de toneladas de tierra y roca cambiaron de lugar en la búsqueda de parcelas más planas, más fáciles de vender. Es posible que cuando habéis leído el ambicioso pero ingenuo plan de reparto hayáis pensado: en las llanuras infinitas del Midwest, pase, pero… ¿las Rocosas? Eso ya es otra cosa. Y sin embargo se hizo. Los topógrafos siguieron su recorrido, implacables, alterando sus líneas sólo para adaptarse a la curvatura de la Tierra, tan grande es la escala de la empresa.

Y en las ciudades el territorio es violentado con saña también. Manhattan, por ejemplo, una ciudad que quienes hayan visitado recordarán plana pero que en su momento tuvo más de 500 colinas, 100 kilómetros de arroyos, decenas de pantanos… Un territorio rico y unos ecosistemas complejos, todo ello aplanado sin piedad. Podéis explorar la isla con este mapa: Mannahatta

diagrama con los cambios sobre el territorio de Manhattan: rellenos, desmontes y terraplenes
Superposición de la trama urbana sobre el variado territorio original de la isla

 

No es el único caso, evidentemente, aunque tampoco tenemos que citarlos todos. Los rellenos de terrenos en Boston, las montañas aplanadas. O San Francisco, un paisaje natural extraordinario que fue miserablemente ignorado para superponerle una trama ortogonal absurda. Sólo cientos de películas después hemos llegado a encontrar cierta belleza en estos diseños monótonos y sin personalidad.

mapa de San Francisco sobre la topografía de la península, diseñado por un tabernero

Conclusiones

Es cierto que las grandes metrópolis americanas se convirtieron en ciudades vibrantes, emocionantes, donde todo podía encontrarse y todo podía pasar, pero desde luego no es una característica que le deban a su urbanismo sino a la increíble vitalidad y progreso económico de su época. Todo cambiaría a partir de los años 40-50, con la decadencia de las ciudades americanas, pero eso debe ser contado en otra ocasión.

Por ir terminando, espero que quede una idea general de cómo las bases para todo esto que he contado vienen directamente de la Ley de Ordenación Nacional. Toda la historia urbana de Estados Unidos deriva de una serie de principios ideológico-filosóficos combinados con el reconocido carácter pragmático y ante todo comercial de sus ciudadanos.

El mar a tu espalda y el horizonte infinito enfrente. Litografía de F.F. Palmer

Dos elementos principales fueron el caldo de cultivo necesario: por un lado un gobierno central con unas ideas extremadamente ambiciosas inspiradas por la necesidad de recursos pero también por unas ideas filosóficas fuertes como la libertad individual, la independencia de sus ciudadanos y la renuncia expresa y decidida a controlar su comportamiento.

Por otro, una población creciente, numerosa, volcada hacia la idea de progreso material a todo coste, con grandes ambiciones, poderoso individualismo y creencia absoluta en la bondad del mercado sobre el gobierno. Millones de personas deseando desembarazarse de todo lo antiguo combinadas con un ambiente de especulación y crecimiento como nunca el mundo ha visto, descontando quizá la China moderna.

El resultado de este proceso y estas ideas es el fondo ideológico de esa nación: el Destino Manifiesto, la idea de que América es el país elegido y que tiene una Misión sobre la Tierra. Una idea que a los descreídos europeos nos suena extraña o incluso ridícula, pero sin la cual es imposible entender la historia de Estados Unidos. Quizá otro día hablaremos de ella.

Westward Ho! Mural de Emanuel Leutze. La era del optimismo.

 

La ordenación del Nuevo Mundo – III

Hutchins map Ohio 1764
Mapa de las tierras de Ohio antes del reparto, en 1764, dibujado por Hutchins

Si te has perdido las anteriores entradas puedes encontrar la introducción aquí y los primeros emocionantes pasos aquí

El hombre del tiralíneas

La cabeza de María Antonieta rodó por la Place de la Révolution el 16 de octubre de 1793. Ajusticiada por Tribunal Revolucionario acusada de alta traición, no creo que sus últimos pensamientos fueran muy positivos hacia ninguna clase de revuelta, revolución o movimiento popular. Y sin embargo, sólo cuatro años antes otros revolucionarios había dedicado el nombre de una ciudad a esta misma mujer como forma de agradecerle su apoyo.

Hablamos de la Revolución Americana y la ciudad es Marietta, un pueblecito situado en el espacio que dejan entre si el Río Muskingum y el Arroyo del Pato cuando se unen al Río Ohio. Nada nos llevaría nunca a hablar de este remoto lugar si no fuese porque se trata precisamente del primer asentamiento permanente de Estados Unidos después de su independencia, y el primer paso en la colonización de los vastos territorios más allá de Virginia.

T. Hutchins
Hutchins en sus andanzas por el mundo. O un agrimensor cualquiera, claro, porque es un grabado.

Fue un hombre llamado Thomas Hutchins quién tuvo la responsabilidad de aplicar el sistema que había promovido y ayudado a diseñar Jefferson y que fue aprobado en 1785 en la Land Ordinance.

El sistema, a grandes rasgos, consistía en lo siguiente: partiendo de un meridiano principal y de una línea base se dividiría la tierra en cuadrados de exactamente 6 millas de largo (algo menos de 10km). Cada uno de estos cuadrados sería un “township” y se dividiría a su vez en 36 “secciones” de una milla cuadrada.

 

Mapa meridianos base
Mapa con los meridianos y líneas base de referencia

Por último, y exceptuando unas secciones reservadas para el gobierno y la famosa sección 16 reservada para la escuela pública, estas podrían dividirse en cuartos, y estos cuartos una última vez en cuartos. Cuando en el futuro se le prometieran tierras a los colonos recién llegados se les asignarían precisamente uno de estos cuartos, casi 65 hectáreas de terreno.

Este sistema tenía como antecedentes anteriores experimentos a pequeña escala de la época en la que Hutchins era aún un asistente. En 1764, por ejemplo, ya se habían propuesto asentamientos de 640 acres para proteger la frontera, y en 1779 Jefferson ya pensaba en dividir las poblaciones en sectores para asignar educación pública.

Land Ordinance 1785
Fantástico diagrama explicando la ley de 1785

Lo reconozco, explicado así uno puede quedarse un poco frío. Que bien, oye, dividieron la tierra en cuadraditos. Mil palabras para decir esto.

Pero si lo pensáis bien, el proyecto es verdaderamente grandioso. Para empezar hablamos de tierras casi completamente desconocidas, al menos para el hombre blanco. Bosques, montañas, ríos desconocidos… y tribus de indígenas locales probablemente enfadados y dispuestos a defender su territorio. Ser topógrafo era mucho más emocionante, y peligroso, en aquella época.

El proyecto, además, destaca por ignorar completamente la geografía. En un territorio plano es relativamente sencillo trazar un cuadrado, pero si cae en un monte o un barranco la cosa se complica. Pero no se detuvieron ante nada. En septiembre de 1786 Hutchins y sus hombres clavaban el mojón que marcaba el final de la primera zona, los Seven Ranges. No todo el proceso lo llevaría a cabo el estado, porque al fin y al cabo esto es USA, y compañías privadas harían sus propios levantamientos, pero respetando en general los principios de la ley.

Esquema con el tipo de parcelación con ambos sistemas

Un país, un mercado

 

¿Era necesario?

Varios son los propósitos que busca Jefferson impulsando este proceso, algunos de ellos ideas muy potentes.

Lo primero de ellos es la financiación. Como hemos dicho, el gobierno no tiene un duro pero tiene mucha tierra, y cada acre de los marcados de esta manera pretendía ser vendido a un precio mínimo de 1$ por acre, en efectivo. Pero claro, estamos hablando de vender cuadrados sobre el papel. Y comprar un cuarto de sección no era poco dinero para la época. Y la mejor manera de favorecer la compra por parte de inversores es, precisamente, dar unas reglas claras y garantías.

Sabiendo que todos los terrenos eran iguales, tendrían acceso a las mismas cosas y que no serían favorecidos por el gobierno de ninguna manera, pronto los inversores y especuladores tanto americanos como internacionales empezarían una loca carrera de compra de tierras con la esperanza de revalorizarlas pronto.

Pero además, Jefferson sabe que la joven República es frágil. No podrá reclamar todo el territorio que considera que le pertenece por derecho si no lo ocupa y ejerce control efectivo. Sabe que los franceses, los españoles y los rusos no renunciarán fácilmente a colonizar el continente. Con esta estrategia pretende enviar a miles de granjeros de las ya agotadas tierras de la costa hacia el interior. Además, pronto surgirá la posibilidad de recompensar a los veteranos de la guerra de independencia con tierras, al más puro estilo Cayo Mario. La historia no se repite, pero a veces rima.

Y desde un punto más “filosófico”, y Jefferson debía ser un tipo que pensaba bastante, no podemos olvidar que aunque alguno ahora crea que es pura propaganda realmente pretenden construir una nación de hombres libres. Y para él el mejor representante de una “hombre libre” es el que se conocía como “yeoman Farmer”, un antiguo término inglés para referirse al pequeño granjero con tierras propias que en la mitología inglesa es la base de su sistema igualitario y de la democracia.

En el fondo Jefferson no dejaba de ser un gran creyente en la bondad natural del hombre, cercano seguidor de Locke y Rousseau y creía que liberado del hambre y el trabajo forzoso surgirían las mejores virtudes de las personas.

Hombres libres e independientes, con suficientes medios para mantenerse a sí mismos sin la ayuda de nadie, para formar una nación libre e independiente. Como mínimo habremos de reconocerle nobles intenciones al hombre.

Yeoman, el ideal del granjero libre que haría a América el país de la libertad

El resultado no se hace esperar: la frontera avanza a toda velocidad hacia el oeste, las ciudades y pueblos aparecen y desaparecen de la noche a la mañana y la especulación más loca se desata sobre esas tierras. Así nació Ohio, que pasaría de los 45.000 habitantes de 1801 a más 4 millones en apenas un siglo, que se pasa rápido.

La carrera hacia el Oeste acababa de empezar.

Quizá alguno todavía no se termina de creer lo de la enorme influencia de esta ley. Es sólo medir y cuadricular terrenos, dicen. Para esos escépticos tendremos la próxima entrada.

La ordenación del Nuevo Mundo – II

Esta historia es la continuación de lo que habíamos empezado aquí

El otro lado del río

 

 

Desde la pujante ciudad de Brownsville, en Pennsylvania, salen cada día grupos de colonos y expedicionarios ávidos de nuevas tierras. La población está creciendo muy rápido y mucha gente viene y va cada día, es un lugar emocionante, en la frontera de la República.

Siendo la primera ciudad accesible al cruzar los Apalaches y confortablemente situada a la orilla del río Monongahela, que enlaza con el Ohio, está destinada a convertirse en un gran puerto para la colonización del Oeste.

La risueña Brownsville en 1950

¡Y menudo Oeste! Nada menos que el “Territorio del Noroeste”, una extensión más grande que Francia, prácticamente desconocida y con un potencial agrícola increíble. Gran Bretaña había decidido que le salía más caro intentar retener las colonias americanas que limitarse a intentar venderles todo lo que pudieran fabricar y desde el tratado de París decenas de miles de hectáreas habían cambiado de manos. El joven gobierno se encontró con la colosal tarea de inventarse un país completamente nuevo. Miles de bocas hambrientas siguen llegando al país cada día ante la promesa de tierras y libertad, y las áreas costeras de Virginia y Nueva Inglaterra hace tiempo que están ocupadas. ¿Cómo se gestiona esto?

El territorio del Noroeste antes de su ordenación

El gobierno de la República, además, está como quien dice en pañales. No tiene realmente capacidad de ejercer poder efectivo sobre el territorio que controla ni medios económicos. Prácticamente ni se sabe cuánta gente vive allí, no hablemos ya de conseguir que pagaran impuestos.

De esta manera llegaron a una conclusión similar a la que llegaron los ayuntamientos españoles de la época de la burbuja y recurrieron a su principal recurso: el territorio. Y si en el caso de los ayuntamientos el juego consistía en recalificar abandonados terrenos rurales, aquí se trató de vender parcelas a todo aquel que las quisiese: colonos europeos, inversores ingleses, especuladores, agricultores americanos que habían agotado sus tierras con el cultivo intensivo de tabaco…

Y amigos, ya os digo yo que no era un recurso escaso. 675.000 km² para empezar, y con eso no estamos ni cerca de llegar al otro lado del continente. Y más allá del territorio del Noroeste… ¿quién sabe qué habrá? Y aquí entra en juego Thomas Jefferson, un nombre que encontramos en casi todas las cosas que tienen importancia en esa época.

Se trató si duda de un hombre extraordinario, culto, formado en multitud de campos, ambicioso y con muchas ganas de hacer cosas. Llegaría a ser presidente y es unánimemente reconocido como uno de los mejores, hasta el punto de que cuando Kennedy recibió al a cuarenta y nueve premios Nobel en la afirmó que era la “mayor reunión de talento en la Casa Blanca en la historia, exceptuando cuando Jefferson cenaba solo”.

Jefferson con el guapo subido después de explorar chorrocientosmil kilómetros

No tenemos tiempo ni la intención de explicar su vida pero si podemos comentar sus planes para ese nuevo e inmenso territorio que ahora controlaban.

Y es que Jefferson sabía que si querían formar el “Imperio de la Libertad” con el que soñaban iban a tener que trabajar duro. Y lo primero era ejercer este dominio del territorio del que hablábamos, para lo cual normalmente tiene que vivir gente en él.

Hemos visto que gente no iba a faltar, pues las guerras, las revoluciones y el hambre seguirían expulsando a los huérfanos de Europa durante decenios, pero alguien tenía que poner orden en todo esto.

Y eso precisamente fue lo que hizo la “Land Ordinance” de 1785, la ley de ordenación de territorio más ambiciosa de la historia y, en mi opinión, una de las leyes con mayores consecuencias jamás promulgada en Estados Unidos.

 

La loca aventura de los agrimensores continúa aquí

Mapa USA Jefferson
Plano de Jefferson en 1784, haciendo cábalas como quien juega al Age of Empires

La ordenación del Nuevo Mundo – I

Cuestiones de lindes

 

“Y habiéndose tomado por ello la derecera por los rumbos de las calles, se midió desde la barranquilla donde bate el agua del río, la tierra adentro, la legua de largo que señaló y dio el fundador para el dicho égido, y se puso un mojón junto al camino real que va al Monte Grande. Y acabada la dicha legua, se puso otro mojón, que vino a caer en frente del Corral viejo de las Vacas. Y en este estado quedó por ser tarde.”

 

Mas claro agua, ¿no?

Así ha sido y son aún una considerable parte de las descripciones de lindes y mojones en las tierras de medio mundo. Si algún topógrafo esta leyendo esto le serán sin duda familiares descripciones que hablan de “el árbol que plantó Pepe después de la guerra”, o “la piedra con forma de vaca bajo la cual se ha enterrado a modo de testigo una moneda de 2 reales”.

Son frases casi sagradas, por las que se muere y se mata en un “no me toques las lindes” antiguo como el ser humano. Siglos de historia, herencias, compras y ventas y aventuras varias han creado un paisaje tortuoso con terrenos y campos de formas curiosísimas.

Y durante siglos más o menos ha funcionado este sistema de “hitos y lindes”. E incluso cuando se comenzó la colonización del Nuevo Mundo se trajeron estas tradiciones y los agrimensores llenaron libros y libros de registro con frases por el estilo. Pero en el siglo XVIII, en la novísima República que ahora conocemos como Estados Unidos, algo iba a cambiar.

Enfrentado a un reto único y sin precedentes un hombre, armado con la razón y con una idea muy clara de lo quería conseguir cambiaría totalmente las antiguas tradiciones. Hablamos, claro, de Thomas Jefferson.

En seguida pondremos un poco de contexto.

 

puedes continuar con esta historia aquí

 

Abel Map, primer mapa de los Estados Unidos después de su independencia, 1784